Diferencia entre victimización secundaria y
revictimización
Ilustración
1:
No revictimizar a la víctima. ¿Qué es la doble victimización en los procesos
judiciales? (Cenit psicólogos, 2018).
A
veces creemos que el daño de una víctima se aplica solo por lo que hizo el
agresor. Pero hay una realidad más incomoda, muchas personas sobreviven al
hecho delictivo; y luego deben sobrevivir al camino institucional que se supone
que las protege.
Denunciar,
pedir ayuda, declarar, repetir la historia, esperar, escuchar dudas veladas,
sentir el juicio moral, toparse con trámites fríos o miradas de sospecha (todo
esto puede convertirse en otra forma de daño). Y cuando ese daño proviene de
quienes deberían garantizar derechos, el golpe es doble, porque no solo duele, también
rompe la confianza.
En
victimología, este tema exige precisión. No es lo mismo hablar de victimización
secundaria que de revictimización, aunque en la práctica se mezclen y hasta se
confundan en medios, instituciones y conversaciones cotidianas; si las
confundimos, diagnosticamos mal; y si diagnosticamos mal, intervenimos peor.
Hoy
quiero dejar clara esa diferencia, pero no desde una definición vacía, sino
desde lo que realmente importa (cómo se produce el daño, quién lo causa, en qué
momento ocurre y qué medidas lo previenen).
Dos conceptos que se parece; pero no son iguales
1.
Victimización secundaria:
La
victimización secundaria se refiere a los daños que sufre la víctima cuando
interactúa con el sistema penal o con instituciones de atención. No nace del
delito en sí, sino del después: del trato, los procedimientos, los tiempos, los
prejuicios, la burocracia y la forma en que la víctima es escuchada o
desacreditada.
Una
manera muy clara de entenderlo es esta; la victimización secundaria ocurre
cuando el proceso, en vez de aliviar, se convierte en una experiencia
frustrante y desgastante, por el choque entre lo que la víctima espera
(protección, respeto, reparación) y lo que recibe (dudas, trabas, exposición,
lentitud).
Así lo
formula el enfoque jurídico que desarrolla Tordable, al indicar que el “El
concepto de victimización secundaria engloba aquellos daños ocasionados en la
víctima del delito cuando la misma interacciona con el sistema penal”. (2022,
p. 4).
2.
Revictimización:
La revictimización es un concepto más
amplio y peligroso; describe la repetición del daño, el hecho de que la persona
vuelva a experimentar victimización, sea porque:
· Se le
expone innecesariamente al recuerdo traumático.
· Se le
obliga a relatar una y otra vez.
· Se le
culpa o se le humilla.
· Se le
deja sin protección y vuelve a sufrir hechos o amenazas.
· O se
reabre el daño por prácticas institucionales, sociales o mediáticas.
Puede
ocurrir dentro del sistema de justicia, pero también fuera (familia, comunidad,
redes sociales, medios de comunicación). Por eso, revictimizar no es solo hacer
sentir mal; es reactivar el trauma, aumentar la vulnerabilidad y reforzar el
daño.
Diferencia central
A-
Victimización secundaria: daño
causado por el contacto con instituciones (policía, fiscalía, juzgado, medicina
legal, servicios sociales, etc.).
B-
Revictimización: daño
que se repite o se multiplica (y puede incluir victimización secundaria, pero
no limita a ella).
La victimización secundaria es una
categoría de origen (¿de dónde viene el daño?).
La revictimización es una dinámica de
repetición (¿el daño se reabre o se aumenta?).
Por eso, hablar solo de revictimización
puede ocultar responsabilidades; porque suena a algo que pasa, como si fuera
inevitable. En cambio, hablar de victimización secundaria obliga a mirar el
foco: qué institución, qué práctica y qué operador está generando el daño.
¿Cómo se ve en la vida real?
Ejemplos
típicos de victimización secundaria:
·
Una víctima llega a denunciar y se le interroga
con tono incrédulo, como si estuviera probando algo.
·
Se le pide que repita el relato en múltiples
oficinas sin coordinación.
·
Se le expone al agresor en pasillos o salas de
espera.
·
Se filtra información del caso.
·
Se le tarta con frialdad o se le regaña por no
haber hecho “x” cosa.
Este
tipo de prácticas encajan con lo que Díaz describe como actuaciones
revictimizantes “(…) respuestas poco empáticas de los funcionarios, demora y
burocracia en los procesos legales” (2025, p. 7). Además de estereotipos que
afectan la credibilidad percibida de la víctima.
Ejemplos
típicos de revictimización:
· La
víctima declara y, meses después, le piden volver a contar todo porque el
expediente no quedó claro.
· En
redes sociales se divulga su nombre, fotos o detalles del caso.
· Su
familia o comunidad la culpa ¿para qué andaba allí?, o, “eso le paso por…”.
· El agresor
vuelve a amenazarla y el sistema no activa medidas oportunas.
La
revictimización puede incluir al sistema, pero también puede venir de la
sociedad. Es el daño que no se cierra; es el trauma que se reabre.
En el
análisis de la revictimización no basta con entender los conceptos en
abstracto; también es clave visualizar cómo estos fenómenos impactan de forma
concreta en la vida de las personas que atraviesan procesos de atención,
denuncia y búsqueda de justicia. El siguiente recurso audiovisual aborda
precisamente esa dimensión vivencial (la experiencia subjetiva de quienes han
sido víctimas) y lo hace desde un enfoque narrativo que permite percibir no
solo la secuencia de hechos, sino también las emociones, los vacíos
institucionales y los puntos de quiebre donde el sistema puede dañar más allá
del daño inicial.
El
video no solo ilustra en términos accesibles qué significa ser víctima en el
sentido psicológico y social; también abre una ventana para reflexionar sobre
la distinción entre victimización secundaria y revictimización, conceptos que
son centrales en esta entrada y que, muchas veces, se confunden fuera del
ámbito académico.
Al
integrar esta pieza audiovisual, no solo se refuerza el contenido técnico que
venimos discutiendo, sino que también invitamos a nuestros lectores a conectar
la teoría con la experiencia humana, ampliando la comprensión de lo que implica
ser vulnerado más de una vez por el sistema o por las dinámicas sociales que
rodean el proceso de atención de la víctima.
Video
1:
Victimización secundaria: errores frecuentes y buenas prácticas profesionales
(LISA Institute, 2026).
La victimización institucional
Hay
una frase que, aunque dura, explica muy bien por qué este tema es tan serio.
Barbirotto retoma la idea de que el daño no se agota en el delito, porque las
instituciones pueden multiplicarlo:
En
muchas oportunidades el daño que experimenta la víctima no se agota en la
lesión o peligro del bien jurídico. En ocasiones, las instituciones que tienen
a su cargo la prevención y la represión de las conductas delictivas,
multiplican y agravan el mal que produce el delito mismo. (s. f., p. 6)
Pasos rápidos para diferenciarlos
1-
Pregunta 1: ¿Quién causa el daño?
Si la respuesta es una institución,
operador o procedimiento: piensa en victimización secundaria.
Si la respuesta es varias fuentes, se
repite, se reabre: piensa en revictimización.
2-
Pregunta 2: ¿El daño se está repitiendo o
aumentando?
Si sí:
hay revictimización (aunque el origen sea secundario, social o mixto).
Si no
necesariamente, pero el trato institucional fue dañino: hay victimización
secundaria.
Análisis crítico
A esta
autora le parece clave decirlo así: cuando una institución usa el término
revictimización como etiqueta general, puede estar evitando mirar su propia
conducta. Porque revictimizar suena abstracto. Pero la victimización secundaria
se concreta en decisiones humanas, por ejemplo, cómo se entrevista, cómo se
espera, cómo se protege, cómo se informa, cómo se cree o se duda, cómo se
habla.
Y eso
conecta con una exigencia mínima de justicia; no basta con tramitar el caso;
hay que evitar que el proceso sea un castigo adicional.
La
prevención de la revictimización no se limita al trato en juzgados o fiscalías;
también implica garantizar que los espacios públicos (especialmente aquellos
destinados a la formación de niñas, niños y adolescentes) sean entornos seguros.
En Costa Rica, el Consejo Universitario de la Universidad Nacional emitió
recientemente un pronunciamiento sobre la necesidad urgente de fortalecer la
seguridad y la paz en instituciones de educación pública, reconociendo que la
violencia en estos espacios no solo se compromete el bienestar inmediato, sino
que puede generar daños emocionales y sociales de largo alcance.
Desde
una perspectiva victimológica, este llamado institucional adquiere un
significado profundo, cuando el Estado no garantiza condiciones mínimas de
seguridad, aumenta la exposición al riesgo y se abren escenarios donde el daño
puede repetirse o agravarse. En ese sentido, la protección estructural no es
solo política pública; es una estrategia directa para evitar procesos de
revictimización en contextos educativos. noticia
Propuestas para prevenir ambas
·
Entrevista única y coordinada (cuando sea
posible)
·
Enfoque trauma-informado
·
Protocolos de trato y lenguaje
·
Protección real y rápida
·
Cuidar la privacidad
·
Acompañamiento psicológico durante el
proceso
Una justicia que obliga a la víctima a
pagar emocionalmente por denunciar no es justicia completa. Yun sistema que
normaliza prácticas revictimizantes termina produciendo un efecto perverso,
ejemplo, menos denuncias, más impunidad, más aislamiento, más desconfianza
social.
Diferenciar victimización secundaria de
revictimización no es capricho académico. Es una herramienta para exigir
mejores prácticas, para nombrar responsabilidades y para construir una atención
digna; porque si el delito rompe, el sistema no debería terminar de quebrar.
Referencia
Cenit psicólogos. (2018). No revictimizar a
la víctima. ¿Qué es la doble victimización en los procesos judiciales?.
[Ilustración, 1]. Recuperado de https://cenitpsicologos.com/no-revictimizar-a-la-victima-que-es-la-doble-victimizacion-en-los-procesos-judiciales/
Díaz Ortiz, D. V. (2025). Consecuencias
Psicológicas más reportadas sobre la victimización secundaria en personas que
atravesaron procesos judiciales en América y Europa. Recuperado de https://repositorio.uisek.edu.ec/handle/123456789/5751
LISA Institute. (2026). Victimización
secundaria: errores frecuentes y buenas prácticas profesionales. [Video,
YouTube]. Recuperado de https://youtu.be/WNZ4d3JvzTU?si=Ahfsq-qdBaoJ8w2C
Mansilla Mellado, S. (2018). ¿Qué es la
victimización secundaria?. Recuperado de https://uvadoc.uva.es/handle/10324/59669
Ortiz Cubero, L. (2025). Por la seguridad y
la paz en las instituciones de educación pública costarricense. UNA.
[Noticia]. Recuperado de https://www.unacomunica.una.ac.cr/index.php/diciembre-2025/6527-por-la-seguridad-y-la-paz-en-las-instituciones-de-educacion-publica-costarricense


